Aprueban Ley de Emprendimiento 19 de diciembre de 2020

by NTuaty

La iniciativa establece que las pequeñas empresas no pagarán registro ante el Invima, entre otras facilidades. ¿Qué cambiará de ahora en adelante para las mipymes colombianas?

Este viernes fue aprobado en plenaria mixta el proyecto de Ley de Emprendimiento, una iniciativa que busca establecer normas claras para propiciar la generación de nuevos negocios y la consolidación de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes). La propuesta fue liderada por el Ministerio de Comercio e Innpulsa Colombia, y adquirió especial relevancia en el marco de la reactivación económica que se da a paso lento en el país.

De acuerdo con Ciro Ramírez, senador del Centro Democrático y coordinador ponente en el Senado, “esta iniciativa lo que quiere solucionar son las barreras de entrada para cualquier emprendimiento en Colombia”.

La ley se enfoca en cinco ejes para intentar solucionar estas barreras: fomentar la creación de empresas, facilitar su acceso a financiamiento, simplificar sus procesos y tarifas, fortalecer las entidades que acompañan a los microempresarios del país y crear espacios en los que se enseñe sobre innovación y emprendimiento.

Al término de la votación, José Manuel Restrepo, ministro de Comercio, felicitó al Senado y aseguró que “este proyecto tiene un mensaje claro de reactivación económica para el país”.

Aunque la votación de los varios bloques de artículos contó con amplio apoyo, incluso de senadores de la oposición, también hubo reclamos y salvedades sobre el espectro de aplicación de la nueva ley.

Varios legisladores, como Jorge Robledo o Wilson Arias, dijeron que votaban a favor la iniciativa, pero que el proyecto no termina por solucionar los problemas de fondo que atraviesan las empresas y los emprendedores en Colombia, particularmente las mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas).

Por ejemplo, Iván Marulanda (Alianza Verde), quien fue ponente del proyecto, dijo que “lamentaba que estos proyectos puntales no están acompañados de una política financiera, comercial, de educación, de seguimiento, de formación de capital humano. Que no haya todo un complejo alrededor de este sector, especialmente alrededor de las mipymes”. A la vez criticó las exenciones tributarias que se ofrecen a quienes hagan donaciones a los fondos destinados a apoyar el emprendimiento de los que habla la ley: “Estamos agregando más a la torre de Babel de beneficios tributarios en el país y todo esto vuelve más inequitativo nuestro sistema tributario”.

Desde quienes lo apoyan, el proyecto se lee, en clave de pandemia, como un impulso a la recuperación económica en Colombia, especialmente en el renglón de mipymes. Estas son importantes por una variedad de razones, pero especialmente porque concentran más de 80 % de los empleos en el país y es en donde más se han sentidos los golpes en destrucción de puestos de trabajo (tanto formales, como informales).

También desde la óptica de la pandemia, varios senadores aseguraron que el proyecto “es un poco como pecar y rezar”, pues, dicen los legisladores, la destrucción de empresas se ha dado sin que el Gobierno las apoye suficientemente, “entonces ahora sí dicen que las van a ayudar”, como dijo el senador Gustavo Petro.

Fiel al espíritu decembrino de todos los años, al tratarse de un proyecto de ley de tinte económico, la discusión de este viernes bordeó varias veces la negociación del salario mínimo, que este año presenta uno de los abismos más grandes en las propuestas de las partes: 2 %, dicen los empresarios y 14 %, los sindicatos.

De fondo, el discurso de los senadores durante el debate de la nueva Ley de Emprendimiento va en la línea de afirmar que no impulsar el salario mínimo es una forma de deprimir la demanda, lo que a su vez termina por perjudicar a las empresas (con especial impacto en las mipymes). Y por este camino conectan con el punto anterior: la nueva pieza de legislación no va a solucionar nada si no se solucionan problemas de fondo.

El senador Rodrigo Lara dijo a través de Twitter que “se está discutiendo en el Senado una ley para ayudar a las Mypimes… luego de quebrarlas al excluirlas del subsidio a la nómina (PAEF). Qué pretenden reactivar? Cómo reactivar lo que ya el gobierno quebró con sus malas decisiones…”.

Sin embargo, desde la visión de quienes apoyan el proyecto, la nueva ley fortalecerá sustancialmente la creación de empresas en Colombia facilitando trámites, así como dando más acceso al crédito, dos de los puntos fuertes del proyecto.

De acuerdo con Innpulsa, “la Ley de Emprendimiento será el principal habilitador para que la Política Nacional de Emprendimiento, aprobada el pasado 30 de noviembre, sea una realidad. Además, es parte esencial del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, que define el emprendimiento como parte de la fórmula para lograr mayor equidad. Con ello, Colombia se convierte en un referente a nivel regional, como una nación que, a través de una política pública actualizada, impulsa la transformación de su ecosistema emprendedor”.

Al final de la discusión del proyecto se introdujo un nuevo artículo para que los entes territoriales puedan hacer un descuento de las multas impuestas en el marco de la pandemia, esto con la idea de promover la economía al quitarle cargas a las personas sancionadas por salir en medio de las cuarentenas estrictas e incumplir alguna de las normas de bioseguridad. “Los colombianos podrán tener un alivio del 60% de sus multas (pasarían de pagar $936.000 a $375.000), y del otro, las entidades territoriales tendrían ingresos efectivos de un 40% de estas infracciones, que hoy simplemente no reciben. Hay que tener presente que a agosto se habían impuesto más de 800.000 comparendos bien sea porque tenían que salir a buscar el pan de cada día para sus familias o por no usar el tapabocas, o no mantener una distancia inferior a 2 metros con otras personas, o tenia que hacer un trasteo”, explicó el representante Erasmo Zuleta (de la U).

Estos son los puntos clave de la ley, que pasa ahora a sanción presidencial:

Entrada al mercado de compras públicas

Con la aprobación de la ley se abre la posibilidad para que emprendimientos y mipymes ingresen al sistema de compras públicas. Se pretende vincularlas en los procesos de mínima cuantía, establecer unos criterios diferenciales y diseñar factores de desempate a su favor para facilitarles el acceso a dicho mercado.

Al respecto, el documento establece que el Gobierno, a través del Ministerio de Comercio, debe definir dichos criterios sobre reglas objetivas que puedan implementar las entidades estatales y dice que éstas últimas deberán darle prioridad a los negocios nacionales y liderados por mujeres.

“Vamos a tener una facilidad para que los procesos de mínima cuantía las mipymes tengan prioridad y se promueva la entrada de ellas a ese mercado. No tiene ningún sentido que hagamos una ley de emprendimiento, pero que el Estado no genere facilidades con el negocio del mismo Estado”, dijo el senador Ramírez durante el debate.

 

Financiamiento

El título sobre acceso al financiamiento contempla medidas para garantizar el acceso al recurso a través de la modificación del objeto social del Fondo Nacional de Garantías y la inclusión de nuevas funciones y portafolio de servicios. El proyecto indica que esto lograría que las garantías que ofrece el Fondo “se puedan destinar a otros mecanismos de financiación diferentes al crédito tradicional”.

También se promueve, según el Gobierno, “la inclusión financiera de los micronegocios a través de los microcréditos”.

Andrés Cristo, senador del Partido Liberal, y ponente del proyecto, aseguró que “sigo pensando que el acceso a crédito no es la fortaleza de esta ley, pero asumo que esto colaborará al inicio de la reactivación. Soy consciente de que un banco de primer nivel ve a un emprendedor como una persona de alto riesgo: tenemos que fortalecer estas condiciones de estas ley”.

Simplificación

El mantra alrededor del emprendimiento en Colombia es que hay demasiada tramitología en el acto de crear y sostener una empresa. De acuerdo con cifras citadas por la senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, “para que una mipyme se vuelva forma se necesitan hasta 25 trámites” que, según la legisladora, se consumen 30 % de los recursos de la empresa.

Por eso, la nueva ley contempla medidas como la exención del pago del registro Invima para microempresas y tarifas diferenciadas para las pequeñas empresas, algo que puede costar unos $2 millones “que la empresa debe pagar arrancando y eso sólo para un producto, si no tiene agregación”, dijo Ramírez, el coordinador ponente.

También se destaca el artículo 8, que indica que el Gobierno debe autorizar que ciertos obligados lleven contabilidad simplificada, emitan estados financieros y revelaciones abreviados o que éstos sean objeto de aseguramiento de información de nivel moderado. “El Gobierno podrá autorizar que las microempresas lleven contabilidad de acumulación, o de caja, o métodos mixtos según la realidad de sus operaciones”, dice el proyecto. En resumen, este punto trata de simplificarle la vida contable a las mipymes, como una forma también de estimular su tránsito hacia la formalidad.

Así mismo, aquí se propone la creación de un mecanismo exploratorio de regulación de modelos de negocios innovadores (‘sandbox’ o arenero) para fomentar los emprendimientos de base tecnológica.

Educación en emprendimiento

La nueva ley busca que se implanten módulos de enseñanza en la educación básica, secundaria y media. Así mismo, también se piensa capacitar a los docentes en temas de “emprendimiento y desarrollo empresarial” para los niveles básico y medio, según el Gobierno.

“Necesitamos vincular al estudiante con la política pública de emprendimiento. Esto lo podemos hacer, entre otras cosas, a través de consultorios empresariales para que los alumnos puedan enfrentarse a las problemáticas reales en el sector privado. También proponemos que las Instituciones de Educación Superior (IES) tengan como opción de grado un emprendimiento”, dijo Ramírez.

Por último, el proyecto busca darle má peso a Innpulsa, como la entidad rectora del ecosistema de emprendimiento en Colombia.

Fuente: El Espectador

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top